sábado, mayo 28, 2005

París

París, sí, habéis leido bien, PARÍS. Fue un viaje cortito de cuatro días hace unas semanas, pero muy intenso. Debería ser visita obligada para todo el mundo, pero mínimo una semana. Son demasiados los sitios interesantes a ver ... y a cual más bonito !!!

Comenzamos la ruta por la zona de Montmartre, donde pudimos contemplar una de las iglesias más conocidas de esta ciudad: El Sacre Cour.
Está en lo alto de una montaña, la vista desde abajo preciosa, y una vez allí, prácticamente teníamos una visión global de París.



Fue entonces cuando nos dirigimos hacia Moulin Rouge paseando por el boulevard de Clichy. De camino "tropezamos" con la Plaza Tertre (tenéis en mente la imagen de todos esos pintores parisinos vendiendo cuadros y haciendo retratos??? ... pues ésa es la plaza!).

Nuestro siguiente objetivo: Arco de Triunfo ... visto desde abajo imponía ...
Y aprovechando el tiempo tan espléndido y ese sol tan generoso, dimos un paseo por los Campos Elíseos hasta llegar a la Explanada de los Inválidos. Para ello cruzamos el Sena por el puente de los Inválidos y así disfrutar de la vista del puente "Alexandre III", uno de los más destacados de la ciudad.

Y como no ... tras un merecido descanso seguimos andandito por los Campos de Marte hasta llegar a la Torre Eiffel ... y, salvo que se tenga vértigo, hay que subir ... pero arriba arriba !! Realmente merece la pena, y si alguien lo duda que mire esta foto tomada a más de 300 metros de altura:


Pero ésto no fue suficiente, y no nos queríamos conformar sin ver la torre en todo su esplendor ... iluminada !!! ... Así que para hacer tiempo, decidimos hacer un crucero por el Sena ... y creedme ... no estuvo nada, pero nada mal esta forma de esperar a que se hiciera la hora :p



... y conforme el sol iba desapareciendo ... una "torrecilla" alumbraba la cuidad ...



Con amplias sonrisas de emoción y felicidad nos fuimos al barrio Latino, y en un restaurante de la Plaza de St. Michel cenamos unos ... mmm ... mmm ... crêpes ( sin palabaras).

... zzzZZZzzz ... zzzZZZzzz ... zzzZZZzzz ...

El siguiente día madrugamos para ser las primeras en darle los buenos días a la Plaza Ópera ... Sorprende la cantidad de edificios tan espectaculares que te puedes encontrar paseando por París. Uno de ellos, La Ópera (lástima que no entráramos):



Donde sí pudimos entrar fue en la Iglesia de La Madeleine, continuamos por la calle Royale que nos llevó a la Plaza de la Concordia, seguida de la Plaza Vendôme, y visita al Palacio Real y Palacio de Justicia … todo este “sacrificado” paseo para llegar a Notre Dame:



Antes de llegar a la Plaza de la Bastilla dimos una vuelta por el Quai des Fleurs hasta la Plaza del Hotel Ville.

Finalizamos este día en la Plaza de la República y sus alrededores …

... zzzZZZzzz ... zzzZZZzzz ... zzzZZZzzz ...

No nos podíamos marchar de esta ciudad sin entrar y disfrutar del Museo Nacional de Louvre, concebido por sus gestores como un gran museo enciclopédico del arte universal.

Estuvimos dos horas y media en él … escasas para poder disfrutar todas las obras que alberga …. Imposible!!!! …. Allí nos encontramos a una señorita con una peculiar sonrisa:

Comimos en los jardines del Palacio de las Tullerías, antigua residencia de Napoleón, y cogimos fuerzas para no perdernos detalle de La Saint Chapelle: 600 metros cuadrados de vidrieras que ofrecen el conjunto más completo del arte de la vidriera en el siglo XII. Aquí sí que encaja a la perfección el dicho de que una imagen vale más que mil palabras:

…. Y hasta aquí un resumen del viaje en cuestión. A estas alturas el cansancio era considerable … se superó con una semanita durmiendo muxxxooo … La ilusión, los recuerdos de los buenos momentos y esa felicidad “interior” todavía siguen … y que duren !!!!

jueves, mayo 12, 2005

Una versión diferente

... Había una vez una Hormiguita y una Cigarra que eran muy amigas. Durante todo el otoño la Hormiguita trabajó sin parar, almacenando comida para el invierno. No aprovechó el sol, ni la brisa suave del final de la tarde, ni la charla con amigos tomando una cervecita después de un día de labor. Mientras, la Cigarra sólo andaba cantando con los amigos en los bares de la ciudad, no desperdició ni un minuto siquiera, cantó durante todo el otoño, bailó, aprovechó el sol, disfrutó muchísimo sin preocuparse por el mal tiempo que estaba por venir.


Pasados unos días empezó el frío, y la Hormiguita, exhausta de tanto trabajar se metió en su pobre guarida repleta hasta el techo de comida. Pero, alguien la llamó por su nombre desde afuera y cuando abrió la puerta tuvo una sorpresa al ver a su amiga Cigarra dentro de un Ferrari y con un valioso abrigo de pieles.

La Cigarra le dice:

- ¡Hola amiga ! Voy a pasar el invierno en París. ¿Podrías cuidar de mi casita?

La Hormiguita respondió:

- ¡Pues claro! Sin problemas. ¿Pero dónde conseguiste el dinero para ir a París, comprar este Ferrari y ese abrigo tan bonito y caro?

Y la Cigarra respondió:

-Pues yo estaba cantando en un bar la semana pasada y a un productor le gustó mi voz. Me ofreció un contrato para hacer shows en París. A propósito, ¿necesitas algo de allá?

- Sí, dijo la Hormiguita. Si por casualidad encontraras a La Fontaine (autor de la fábula original), mándalo de mi parte a tomar vientosssssssss !!!!!

Moraleja: Aprovecha la vida, aprende a dosificar trabajo y diversión, pues trabrajar demasiado sólo trae beneficios en las fábulas de La Fontaine. Trabaja, pero disfruta de la vida, ES ÚNICA. Si no encuentras tu media naranja, no te desanimes, busca medio limón, ponle azúcar, ron y hielo y sé feliz !!!