viernes, marzo 31, 2006

Muere lentamente

Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.

Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.

Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su vestimenta
o bien no conversa con quien no conoce.

Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino de emociones,
justamente éstas que regresan el brillo a los ojos
y restauran los corazones destrozados.

Muere lentamente
quien no gira el volante cuando está infeliz
con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir
detrás de un sueño,
quien no se permite, ni siquierauna vez en su vida,
huir de los consejos sensatos...


¡ Vive hoy !

¡ Arriesga hoy !

¡ Hazlo hoy !

¡ No te dejes morir lentamente !

¡ NO TE IMPIDAS SER FELIZ !


Pablo Neruda

miércoles, marzo 08, 2006

Ella


lunes, marzo 06, 2006

Adelantando el verano

¿Quién dice que la playa es para el verano? ... De eso nada, una escapadita de tres días por la Costa Brava en pleno mes de Febrero sienta de maravilla… y si es un regalo-sorpresa… pues para qué más ;-)

La primera parada antes de llegar a Empuriabrava (destino final) fue el pueblo de Peralada. Un lugar pequeñito en el que únicamente destacaría el Castillo; castillo que no visitaríamos hasta la noche…

Llegamos a Cadaqués a la hora ideal para tomar unas tapas en pleno paseo marítimo.
Bajo mi humilde opinión, uno de los pueblos más bonitos que he visto… desde el mar, hasta el mismo centro paseando por sus acogedoras callejuelas... Totalmente recomendable visitarlo!!!




Aprovechando la proximidad, nos acercamos a Port Lligat para ver y admirar la Casa Dalí.
Se agradecía los resquicios de sol que todavía quedaban antes del atardecer mientras paseábamos por la orilla esquivando las barcas allí amarradas.
Y con la ayuda de Sylver subimos 672 metros de altura hasta alcanzar el Cap de Creus.
Se trata del punto más oriental de la península Ibérica, sujeto a la acción del oleaje, provocado fundamentalmente por el viento de la tramontana.




Después de estos altos en el camino, llegamos al hotel en Empuriabrava y tras un merecido descanso nos dimos un homenaje cenando en este asador, espectacular por dentro y por fuera.
Con el estómago lleno partimos directos al Casino del Castillo de Peralada.
Más que por jugar y ver a los jugadores (observándolos, nos dimos cuenta que nuestro grado de cordura es bastante decente…) por contemplar el Castillo:




Se podría decir que la sorpresa de la mañana siguiente fue una sorpresa de gran altura… Ni más ni menos que un bonito paseo por las nubes en avioneta, sin perder detalle de las bahías que surgían a nuestro paso...




Y aunque ya habíamos estado unos días en Roses este verano, no acabamos la escapada sin volver a visitar este pueblo, en el que, a pesar de estar de carnavales y celebrarlos considerablemente, encontramos algún momento de tranquilidad como el que se refleja en la foto de abajo:




Fue un viaje en el que visitamos bastantes lugares de la Costa Brava pero en el que también hubo tiempo para relajarse, regresando a la ciudad totalmente renovada y desconectada del mundo… Lástima que no hiciera buen tiempo para bañarse en el mar… habrá que volver en verano pues ;-)